El tacógrafo consiste en un dispositivo de obligatoria instalación vinculado al vehículo de transporte de mercancías de más de 3,5 Tm o de transporte de viajeros para más de 9 personas. Hay dos tipos de tacógrafos: el analógico, que lleva discos-diagrama donde unos estiletes van registrando los datos (horas de conducción y descanso, velocidad, kilómetros recorridos, trayecto, datos del conductor) y el digital obligatorio desde 2006 en los nuevos vehículos, que imprime en papel.

Aunque la mayoría de los transportistas circulan dentro de la legalidad existen algunos que siguen burlando la ley. La siniestralidad de este sector no es muy elevada, pero la mortalidad en camiones es la única que en 2010 subió un 23 %. Al anterior dato debemos unir que una de cada cuatro muertes en carretera se produce en un accidente en el que está implicado un transporte profesional.

Dada la sensibilidad y consecuencias ante accidentes en carreteras se ha puesto especial énfasis en controlar uno de las puertas de fraude en los tacógrafos, el precinto de seguridad.

La nueva norma común para todos los países de la Comunidad Europea 16882:2016 pone especial énfasis en la definición de los nuevos precintos de seguridad, con unas características que los harán altamente seguros e infalsificables.